Comunicación acústica

grilloLa comunicación es una característica intrínseca en el mundo animal, y surge como consecuencia inevitable del hecho de que todo ser vivo necesita comunicarse no sólo con el medio físico en el que vive, sino también con el biológico. La comunicacion es indispensable en algún momento de la vida, ya sea para alimentarse, reproducirse o evitar la depredación.

Los canales utilizados para este fin son muy variados: la comunicación puede llevarse a cabo mediante señales visuales, táctiles, químicas y acústicas, siendo muy común que un grupo zoológico utilice varias de ellas de forma simultánea.

La comunicación acústica en coleópteros y hormigas

En Coleoptera es común la estridulación intersegmental y concretamente en los Cerambycidae, el método de estridulación propio y característico es el mesonotal-pronotal. En éste, la parte anterior del mesonoto se inclina hacia abajo y, en su zona media engrosada, presenta una estriación muy fina (pars stridens) contra la que roza el borde posterior afilado del pronoto (plectrum). El sonido se produce cuando el insecto dirige, con un rápido movimiento, el pronoto y cabeza hacia abajo y hacia arriba, produciendo el frotamiento de las estructuras mencionadas en un sentido y, a continuación, en sentido contrario. Son numerosas las especies en las que se han descrito estructuras de este tipo.

Iberodorcadion perezi hispanicum (Coleoptera, Cerambycidae)

Iberodorcadion perezi hispanicum (Coleoptera, Cerambycidae)

Se conocen otros tipos de producción de sonido menos comunes, aunque no por ello menos interesantes, como en algunas larvas xilófagas (sonido producido por las mandíbulas al alimentarse parecen ahuyentar a otras larvas cercanas) o en pupas (pequeños movimientos originan sonidos de poca intensidad) o, ya en adultos, sonidos producidos por vibraciones elitrales o al golpear el sustrato con alguna parte del cuerpo.

La estructura de la señal sonora es muy variada. De forma general, se denomina secuencia a una serie de estridulaciones contínuas y sílaba a cada ciclo de movimiento de las estructuras implicadas. En Cerambycidae existe un patrón general en el que una secuencia estridulatoria consiste en varias (a veces muy numerosas) sílabas dobles, compuestas de dos hemisílabas. Éstas corresponden al movimiento de bajada y subida del pronoto; en cada uno de estos dos movimientos, el plectrum pronotal roza contra la pars stridens del mesonoto, produciendo dos hemisílabas en cada ciclo.

La frecuencia de emisión tambien es extremadamente variada; en Cerambycidae el espectro se situa entre los 2,5 y 8,6 kHz, aunque se han descrito rangos mucho más amplios, como en la especie Cermabyx cerdo L. que alcanza los 20 kHz.

Con respecto al significado biológico de la estridulación, no encontramos una gama de comportamientos tan abundante como en otros órdenes de insectos, especialmente en ortópteros. Sin embargo, la comunicación acústica representa en muchas especies de coleópteros una estrategia muy importante, incluso para la reproducción, como en algunos escolítidos.

En Cerambycidae, la función principal es de defensa o alarma, bien para ahuyentar predadores, bien como respuesta a la proximidad (generalmente con contacto físico) de otros miembros de la misma especie. No obstante, estamos detectando emisiones de sonido en algunas situaciones que pueden ampliar esta valencia etólogica de la estridulación, tales como en aproximamiento de macho y hembra o en cópula.

En los insectos sociales se comunican en una gran variedad de contextos puesto que la diferenciación de castas y la división de labor requieren coordinación social e intercambio de información entre las colonias. Como la mayoría de las especies pasan mucho tiempo en la oscuridad de sus nidos, su visión es limitada para la transferencia de información social y en su lugar usan sobre todo las feromonas y el sonido para comunicarse, especialmente las hormigas (Hölldobler & Wilson 1990). En los insectos sociales el sonido y la vibración se usan ampliamente para la comunicación (Kirchner 1997).

DSC_032

Las hormigas utilizan varios canales de comunicación como el químico, el acústico o el táctil. Aunque la comunicación química ocupa el papel primordial entre los individuos de una colonia, Markl (1973) ya dio una idea de lo extendido que está el órgano estridulador en Formícidos, en su estudio sobre 1.354 especies de las subfamilias que lo poseen, se encontró en el 85% de sus géneros. Consecuentemente, cabe suponer que emplean la comunicación sonora, en general, en conjunción con las feromonas.

La comunicación acústica se considera una comunicación bastante frecuente en la mayoría de las sociedades animales complejas donde hay muchos miembros de la colonia que van a realizar diferentes tareas al mismo tiempo (Hölldobler & Wilson 1990). Este tipo de comunicación se puede manifestar mediante tamborileo y estridulación, siendo más frecuente la primera en especies de formícidos con nidos en madera o cartón, tallos muertos u hojarasca, y en general arborícolas, y la segunda en especies que nidifican en el suelo (Markl 1973) y (Kirchner 1997).

Las características morfológicas que hacen posible la emisión de sonido son un plectrum o rascador y un pars stridens o fila. La estridulación se realiza frotando el rascador que se sitúa en el borde posterior del terguito postpeciolar (tercer segmento abdominal) contra una fila de estrías ordenadas horizontalmente y situadas en la porción media anterior (preterguito) del primer terguito del gáster (cuarto segmento abdominal). El sonido se produce con movimientos dorsoventrales del gáster (Spangler 1967).

El órgano estridulador está situado en la mayoría de las especies en el dorso del tercer y cuarto segmento abdominal, como acabamos de comentar, a excepción de Prionomyrmex macrops, nombre actual para Nothomyrmecia macrops (Baroni Urbani 2000), que aunque se encuentra en los mismos segmentos lo hace en la cara ventral del abdomen. En el género Rhytidoponera lo encontramos en el cuarto segmento abdominal, pero con estructuras dorsales y ventrales (Hölldobler & Wilson 1990).

La primera función asignada a la estridulación ha sido la alarma: Markl (1965) en el género Atta, y Wilson (1971) en el género Pogonomyrmex, pero hay otras funciones que se han puesto de manifiesto en numerosos trabajos, como el incremento en el reclutamiento amplificando la comunicación química o la interrupción en la cópula durante el vuelo nupcial en el género Pogonomyrmex originada por la estridulación de la hembra fértil cuando su espermateca está llena.

Iberodorcadion perezi hispanicum

La estridulación en coleópteros hormiz.jpg La estridulación en Formicidae

Secuencia de estridulación de
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) hispanicum

Secuencia de estridulación de
Messor barbarus

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3 comentarios el “Comunicación acústica

  1. Hola, encontre muy interesante el articulo.
    soy estudiante de biología y
    Estoy buscando material informativo sobre este tema, ya que necesito desarrollar un trabajo para universidad, donde tengo que corroborar o rechazar hipotesis sobre la forma en que se comunican los insectos. Para esto debo elegir un insecto y trabajar con uno o mas ejempleres en el laboratorio, esto involucra crear un mini ecosistema (alimentarlo(s)) y someterlo a distintos estimulos o bien tan solo observarlo y sacar alguna informacion util para desarrollar una mini investigacion. Si tienes algun material o recomendaciones, porfavor escribeme.
    gracias.

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  2. Hola Nicole,

    Para un trabajo de ese tipo, lo que necesitas es algún insecto con el que sea sencillo hacer un feedback, es decir, grabar su sonido y ponerlo a otros individuos para ver como reaccionan.

    Yo eligiría algún acrídido, que se pueden grabar fácilmente y donde no es muy complejo realizar pruebas con varios individuos.

    Mira a ver si estos trabajos te pueden servir como referencia, especialmente el primero:

    Larrosa, Esther, Mª Dolores García, Mª Eulalia Clemente & Juan José Presa. 2007. Estudio comparado del comportamiento en cautividad de dos bioformas de Calliptamus barbarus Costa, 1836 (Orthoptera, Acrididae). Anales de Biología 29: 61-73

    García, M.D, Larrosa, E. Clemente, M.E. & Presa, J.J. 2005. Contribution to the knowledge of genus Dociostaurus Fieber, 1853 in the Iberian Peninsula, with special reference to sound production (Orhoptera, Acridoidea). Anales de Biología 27: 155-189

    Saludos.

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  3. bueno pz… solo kiero dejar este comentario pz… para k sepan k esta informacion esta muy buena para todos los quie kieren saber mas sobre los animales y mas de esas cosas verdad, bueno se me acaba el tiempo a de veras antes de nada kiero decirles k esta informacion me ayudo muxo gracias y mas sobre los ecosistemas……………….

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